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7.- RECOMENDACIONES PARA LA PREVENCIÓN
DE LAS NEUMONÍAS NOSOCOMIALES
7.1.- INTRODUCCIÓN
Las infecciones del tracto respiratorio continúan siendo un problema importante
en los paciente hospitalizados ocupando el segundo lugar en frecuencia
entre las infecciones nosocomiales. Dentro de éstas la neumonía se ha
convertido en causa frecuente de morbilidad y mortalidad hospitalaria.
Los niños, los mayores de 65 años, los inmunodeprimidos, la patología
cardiopulmonar de base y la respiración asistida son factores que determinan
un mayor riesgo de adquirir una neumonía Nosocomial.
Para hacer frente a la tendencia creciente de esta patología es necesario
insistir en las medidas de prevención de la enfermedad y asegurar su cumplimiento.
Ese es el objetivo de las recomendaciones que a continuación se exponen.
Se especifican las normas que recomienda el CDC (Centers for Disease Control
and Prevention) en las siguientes categorías:
Categoría IA
Muy recomendadas a todos los hospitales, y basadas en estudios epidemiológicos
y experimentales bien diseñados.
Categoría IB
Muy recomendadas a todos los hospitales, basadas en algunos estudios epidemiológicos,
clínicos o experimentales y fuertes fundamentos teóricos.
Categoría II
Se sugiere su implantación en muchos hospitales, basado en una fuerte
justificación teórica, en estudios clínicos o epidemiológicos sugestivos
o en estudios definitivos aplicables a algunos hospitales, pero no a todos.
7.2.- MEDIDAS GENERALES
Se realizará una limpieza completa
(incluyendo secado) de todo el equipo que vaya a ser esterilizado o desinfectado
(IA). Después de la desinfección del equipo y material reutilizable utilizado
para vías respiratorias bajas, debe emplearse agua estéril para el aclarado
(IB).
7.3.- MEDIDAS ESPECÍFICAS
Respiradores mecánicos, humidificadores e intercambiadores
de calor-humedad
Respiradores mecánicos
No es necesario esterilizar
o desinfectar rutinariamente la maquinaria interna de los respiradores
mecánicos a excepción del circuito expiratorio interno que será sometida
a esterilización o a desinfección de alto nivel (sumergiendo en una solución
de glutaraldehido al 2% durante 20 minutos y aclarando posteriormente
con agua estéril) (IA).
Circuitos de respiradores con
humidificadores-condensadores higroscópicos o intercambiadores de calor-humedad:
Se debe cambiar el humidificador-condensador
higroscópico o intercambiador de calor-humedad trascurridas 24 horas (instrucciones
del fabricante), así como siempre que se detecte un acúmulo de secreciones
en el mismo.
No se debe cambiar rutinariamente
la tubuladura o tubo corrugado, conectada a un humidificador-condensador
higroscópico o intercambiador de calor-humedad, mientras esté en uso en
un paciente (IB).
No es preciso utilizar filtros
bacterianos, salvo cuando no sea posible utilizar tubuladuras estériles
para cada paciente.
Humidificadores de pared (caudalímetros)
Se cambiarán las tubuladuras,
gafas nasales y las mascarillas, entre usos por diferentes pacientes (IB).
Los caudalímetros se limpiarán
y desinfectarán cada 24 horas y entre pacientes.
Es necesario utilizar agua
estéril para llenar el depósito de los caudalímetros (Real Decreto 909/2001
del 27 de Julio).
Nebulizadores de medicación de pequeño volumen (5-30
ml)
Se deben desinfectar (sumergiendo
en una solución de glutaraldehido al 2% durante 20 minutos, aclarando
posteriormente con agua estéril) y secar con aire los nebulizadores de
medicación de pequeño volumen entre tratamiento de un mismo paciente (IB).
Entre pacientes se deben reemplazar
los nebulizadores por aquellos que han recibido esterilización o desinfección
(sumergiendo en una solución de glutaraldehido al 2% durante 20 minutos
y aclarando posteriormente con agua estéril)(IB).
Se debe utilizar para la nebulización
únicamente líquidos estériles y administrar estos de una forma aséptica
(IA).
Si se utilizan viales de medicación
de múltiples dosis, se deberán manipular, dispensar y almacenar de acuerdo
con las instrucciones del fabricante y de forma aséptica (IB).
Nebulizadores de gran volumen y carpas
No se utilizaran para el aire
de la habitación humidificadores ambientales que creen aerosoles (p.ej.
por ultrasonidos) y que por tanto son realmente nebulizadores, a menos
que puedan ser esterilizados o desinfectados (sumergiendo en una solución
de glutaraldehido al 2% durante 20 minutos y aclarando posteriormente
con agua estéril) diariamente y rellenados únicamente con agua estéril
(IA).
Los nebulizadores de gran volumen
que son utilizados para terapias inhalatorias, se deben esterilizar o
someter a desinfección (sumergiendo en una solución de glutaraldehido
al 2% durante 20 minutos y aclarando posteriormente con agua estéril)
entre pacientes y cada 24 horas de utilización por un mismo paciente.(IB).
Los nebulizadores de carpa,
tiendas de oxígeno y sus reservorios, se limpiarán cada 24 horas, cuando
lo utilice un mismo paciente. Entre pacientes se esterilizará o desinfectará
(sumergiendo en una solucion de glutaraldehido al 2% durante 20 minutos
y aclarando posteriormente con agua estéril (IB).
Otros instrumentos utilizados para terapias respiratorias
Las bolsas Ambu y sus conexiones,
se deben esterilizar o someter a desinfección (sumergiendo en una solución
de glutaraldehido al 2% durante 20 minutos y aclarando posteriormente
con agua estéril) entre pacientes (IA).
Las palas de los laringoscopios,
se limpiaran y desinfectarán (sumergiendo en una solución de glutaraldehido
al 2% durante 20 minutos y aclarando posteriormente con agua estéril)
entre pacientes (IB).
Aparatos de anestesia y sistemas de respiración
o circuitos de pacientes
No es necesario esterilizar
o desinfectar rutinariamente la maquinaria interna de los equipos de anestesia
a expcepción del circuito expiratorio interno, que será sometida a esterilización
o a desinfección de alto nivel (sumergiendo en una solución de glutaraldehido
al 2% durante 20 minutos y aclarando posteriormente con agua estéril).
(IA).
Los componentes reutilizables
de los sistemas respiratorios o circuitos de pacientes (p.ej. tubo traqueal
o máscara facial, tubuladuras de respiración inspiratorias y expiratorias,
piezas en "y", humidificador y tubuladuras) se deberán limpiar y después
esterilizar o someter a desinfección de alto nivel (sumergiento en una
solución de glutaraldehido al 2% durante 20 minutos y aclarando posteriormente
con agua estéril) entre usos por diferentes pacientes. (IB).
No es preciso utilizar filtros
bacterianos salvo cuando no sea posible utilizar tubuladuras estériles
para cada paciente.
Se debe purgar y eliminar periódicamente
cualquier condensación que se deposite en la tubuladura de un circuito
de respiración, cuidando que la condensación no drene hacia el paciente.
Después de realizar este procedimiento o de manipular el líquido, se realizará
un lavado higiénico de manos (IB).
Equipo para la medición de la función pulmonar
No es necesario esterilizar
o desinfectar rutinariamente la maquinaria interna de los aparatos de
medición de la función pulmonar entre usos por diferentes pacientes (II).
Las boquillas y tubuladuras
reutilizables, se deben esterilizar o someter a desinfección entre pacientes
(IB). Los respirómetros portátiles, sensores de oxígeno, y otros dispositivos
respiratorios se deben esterilizar o someter a desinfección entre pacientes
(IB).
7.4.- INTERRUPCIÓN DE LA TRANSMISIÓN DE LAS BACTERIAS
DE PERSONA A PERSONA
Lavado de manos
Las manos se deben lavar después
del contacto con mucosas, secreciones respiratorias u objetos contaminados
con secreciones respiratorias, con independencia de que se utilicen ó
no guantes. Las manos se deben lavar antes y después del contacto con
un paciente que tenga colocado un tubo endotraqueal o traqueostomía, ó
con cualquier dispositivo respiratorio utilizado por el paciente, llévense
o no guantes (IA).
Precauciones de barrera
Los guantes se deben llevar
para la manipulación de las secreciones respiratorias y objetos contaminados
con las mismas (IA). Se debe cambiar de guantes y lavar las manos entre
pacientes:
| |  | Después de manipular secreciones respiratorias u objetos contaminados
por secreciones de un paciente y antes de entrar en contacto con otro
paciente, objeto o superficie ambiental. |
| |  | Entre contactos con una zona del cuerpo contaminada y el tracto respiratorio
o dispositivo respiratorio de un mismo paciente. (IA). |
Se deberá llevar bata cuando
se prevean salpicaduras con las secreciones respiratorias de un paciente
y cambiar de bata después de éste contacto y antes de realizar cuidados
a otro paciente (IB).
Cuidado de los pacientes con traqueostomía
Se debe realizar la traqueostomía
en condiciones estériles (IB). Cuando se cambie una cánula de traqueostomía
se debe realizar mediante técnica aséptica y reemplazar la cánula por
una que haya sido esterilizada o desinfectada (sumergiendo en una solución
de glutaraldehido al 2% durante 20 minutos y aclarando posteriormente
con agua estéril) (IB).
Aspiración de las secreciones del tracto respiratorio
La aspiración se debe realizar
con un catéter estéril (II). Se deben utilizar guantes limpios no estériles.
Cuando se vaya a realizar aspiraciones de vías respiratorias bajas, se
realizará cada aspiración con un catéter nuevo. En la misma secuencia
de aspiraciones se podrá utilizar el mismo catéter, limpiándolo cada vez
en solución estéril (envase monodosis) (IB).
Se debe cambiar el tubo de
goma de recogida de aspiraciones entre pacientes (IB). Se debe cambiar
el vaso lavador o bolsa de recogida de secreciones entre usos por diferentes
pacientes.(IB).
7.5.- MEDIDAS PARA DISMINUIR EL RIESGO
DE INFECCIÓN DEL PACIENTE
Precauciones para la prevención de la neumonía
por causas endógenas
Se debe retirar la alimentación
enteral por sonda y retirar dispositivos, como tubos endotraqueales, de
traqueostomía y/o enterales ( p.ej. oro, ó naso-gástricos, ó yeyunales
) de los pacientes tan pronto como se resuelvan sus indicaciones clínicas.
(IB).
Prevención de la aspiración asociada a la alimentación
enteral
Si no existe contraindicación
a la maniobra, se debe elevar hasta un ángulo de 30-45º la cabecera de
la cama de los pacientes con alto riesgo de neumonía aspirativa, p.ej.
una persona que recibe ventilación asistida mecánicamente y que tiene
colocada una sonda enteral (IB). Se debe verificar de forma rutinaria
el emplazamiento adecuado de la sonda de alimentación enteral (IB). Medir
el volumen residual gástrico y ajustar la tasa y volumen de alimentación
enteral para evitar la regurgitación (IB).
Prevención de la colonización gástrica
Si es necesaria la profilaxis
frente al sangrado por estrés en un paciente con ventilación mecánicamente
asistida, se debería utilizar un agente que no eleve el ph gástrico del
paciente (II).
7.6.- PREVENCIÓN DE LA NEUMONÍA POSTOPERATORIA
Se debe instruir en el pre-operatorio
a los pacientes, especialmente a aquellos con alto riesgo de desarrollar
neumonía, sobre la necesidad de toser con frecuencia, respirar en profundidad
y comenzar la deambulación tan pronto como esté medicamente indicado,
en el período postoperatorio. Los pacientes de alto riesgo, incluyen a
aquellos que van a recibir anestesia, especialmente los que van a ser
operados en abdomen, tórax, cabeza o cuello o que presentan una disfunción
pulmonar importante, como pacientes con EPOC, anomalías musculoesqueléticas
del tórax o pruebas de función pulmonar alteradas (IB).
Se debe alentar a los pacientes
operados a toser frecuentemente, respirar profundamente y deambular salvo
que esté contraindicado (IB). Controlar el dolor mediante analgesia sistémica
y/o oral. El dolor interfiere en la expectoración e inhalación profunda
de los pacientes que se hallan en el período postoperatorio.
Se debe utilizar un espirómetro
incentivador o respiración con presión positiva intermitente en los pacientes
de alto riesgo de desarrollar neumonía postoperatoria (II).
7.7.- PREVENCIÓN Y CONTROL DE LA ASPERGILOSIS
PULMONAR NOSOCOMIAL
Educación del personal y vigilancia de la
infección
Educación del personal
Formar al personal sanitario
acerca de la aspergilosis pulmonar nosocomial, especialmente la relacionada
con los pacientes inmunocomprometidos, y acerca de los procedimientos
de control de la infección utilizados para reducir su aparición. CATEGORÍA
IA.
Vigilancia
Sospechar el diagnóstico de
aspergilosis pulmonar nosocomial en pacientes de alto riesgo de contraer
la enfermedad (ej. pacientes con granulocitopenia prolongada y severa
(menos de 1.000 polimorfonucleares por mm3 durante 1 semana), especialmente
en receptores de transplante de médula ósea). Los pacientes con órganos
sólidos transplantados y los pacientes con tumores hematológicos que están
siendo tratados con quimioterapia también tienen alto riesgo de contraer
la infección si padecen granulocitopenia severa. CATEGORÍA IB.
Vigilar la presencia de casos
de aspergilosis pulmonar nosocomial mediante revisiones periódicas de
los datos microbiológicos, histopatológicos y postmortem del hospital.
CATEGORÍA IB. No existe recomendación para realizar cultivos periódicos
de rutina de:
| |  | Nasofaringe de pacientes de alto riesgo. |
| |  | Instrumentos, muestras de aire, polvo, conductos de ventilación, y filtros
en las habitaciones de los pacientes de alto riesgo. |
Interrupción de la transmisión de
esporas de Aspergillus SP
Planificación de nuevas unidades de cuidados especializadas
para pacientes de alto riesgo de infección
Cuando se construya una nueva
unidad de cuidados especializada para pacientes de alto riesgo de infección,
se debe asegurar que las habitaciones de los pacientes tienen la capacidad
adecuada para minimizar los recuentos de esporas fúngicas mediante:
| |  | Filtración del aire: Instalar, bien en la central o en el punto de utilización
( ej. en el lugar de recogida de aire de la habitación), filtros HEPA,
que son eficientes en un 99,97% en la filtración de partículas iguales
o mayores a 0,3 mm de diámetro. CATEGORÍA IB. |
| |  | Flujo de aire directo a la habitación. Colocar la toma y la salida de
aire de forma que el aire entre desde un lateral de la habitación, cruce
a través de la cama del paciente y salga por el lateral opuesto. CATEGORÍA
IB. |
| |  | Habitación bien sellada. Construir ventanas, puertas, tomas y salidas
de aire que aseguren un perfecto sellado para evitar escapes de aire.
CATEGORÍA IB. |
| |  | Presión del aire en la habitación. Debe asegurarse el mantenimiento
constante de la presión de la habitación por encima de la del pasillo
(ej. como se puede demostrar mediante la realización de un test de "tubo
de humo" ) a menos que esté contraindicado por motivos clínicos o de control
de la infección. CATEGORÍA IB. |
| |  | Para mantener una presión positiva de aire en la habitación en relación
a la del pasillo, suministrar el aire a la habitación en una cantidad
entre 10 y 20% superior a la cantidad de aire que sale de la misma. CATEGORÍA
IB. |
| |  | En caso de pacientes de alto riesgo de aspergilosis y con una infección
concomitante, que necesite presión de aire negativa en la habitación en
relación a la del pasillo, se deben ofrecer condiciones óptimas para evitar
que se extienda la infección por vía aérea y que el paciente adquiera
una aspergilosis (ej. mediante antesalas con salida independiente). CATEGORÍA
II. |
| |  | Cambios de aire en la habitación. Ventilar la habitación de forma que
se aseguren 12 o más cambios de aire por hora. CATEGORÍA II. |
| |  | No existen recomendaciones sobre la instalación preferente de sistemas
especiales, como los cambios de aire ultrarrápido (ej. 100-400 cambios
de aire por hora, flujo aéreo laminar), en relación a otros sistemas que
cumplan las condiciones de las secciones II-A-1-a a II-A-I-e. TEMA SIN
RESOLVER. |
| |  | Fomentar las políticas hospitalarias que minimicen las exposiciones
a potenciales fuentes de Aspergillus sp. de los pacientes de alto riesgo
(ej. construcciones de nuevos hospitales y reformas, actividades de limpieza,
alfombras, comida, plantas en recipientes y flores). CATEGORÍA IB. |
| |  | No existe recomendación para el uso profiláctico del biocida 8-quinolinolato
de cobre en material incombustible. TEMA SIN RESOLVER. |
Si existe la posibilidad de que no haya casos de
aspergilosis nosocomial
| |  | Colocar a los pacientes de alto riesgo de infección en un ambiente protegido
que cumpla las condiciones descritas en las secciones de II-A-1-a a II-A-1-e.
CATEGORÍA IB. |
| |  | Realizar inspecciones de rutina en los sistemas de manejo del aire en
las áreas del hospital en las que están ingresados los pacientes de alto
riesgo de infección, mantener los cambios de aire adecuados y las presiones
diferenciales, y eliminar las filtraciones de aire. Coordinar las reparaciones
del sistema con la ubicación de los pacientes de alto riesgo de infección
en otras áreas del hospital que estén en óptimas condiciones. CATEGORÍA
IB. |
| |  | Procurar que los pacientes de alto riesgo de infección estén el mínimo
tiempo posible fuera de sus habitaciones para la realización de pruebas
diagnósticas u otras actividades. Cuando estos pacientes dejen su habitación,
se les debe invitar a llevar una mascarilla bien ajustada capaz de filtrar
las esporas de Aspergillus sp. CATEGORÍA IB. |
| |  | Prevenir la acumulación de polvo mediante una limpieza diaria de las
superficies horizontales con paños húmedos, realizar una limpieza regular
de las baldosas de los techos y de las rejillas de los conductos de aire
cuando las habitaciones no estén ocupadas por pacientes, y mantener las
ventanas adecuadamente selladas para evitar que el aire exterior entre
en la habitación, especialmente en áreas ocupadas por pacientes de alto
riesgo de aspergilosis. CATEGORÍA IB. |
| |  | Revisar y coordinar sistemáticamente estrategias de control de la infección
con el personal del hospital encargado de la ingeniería, mantenimiento,
suministros centrales, distribución, y catering. CATEGORÍA IB. |
Al planificar las reformas
o la construcción de un nuevo hospital, determinar si los pacientes de
alto riesgo de aspergilosis van a estar expuestos a altos recuentos de
esporas de Aspergillus sp. procedentes de los lugares en obras, y si es
así desarrollar un plan para prevenir tales exposiciones. CATEGORÍA IB.
Durante las obras de reforma o construcción de hospitales:
| |  | Construir barreras entre las áreas de obras y las de cuidado de los
pacientes para prevenir la entrada de polvo en estas últimas; estas barreras
(ej. plástico o paredes secas ) deberían ser impermeables a Aspergillus
sp. CATEGORÍA IB. |
| |  | En las áreas de reformas o de construcción dentro del hospital, crear
y mantener una presión de aire negativa en relación a las zonas adyacentes
de cuidado de los pacientes, a menos que tal presión diferencial esté
contraindicada ( ej. si los pacientes de las áreas adyacentes tienen una
infección tuberculosa). CATEGORÍA II. |
| |  | Restringir el tráfico de personas de la zona de obras hacia la zona
del cuidado de los pacientes para limitar la apertura y cierre de puertas
u otras barreras que pudieran ocasionar dispersión de polvo, entrada de
aire contaminado, o arrastre de polvo hacia la zona de los pacientes.
CATEGORÍA IB. |
| |  | Limpiar las áreas de nueva construcción antes de permitir la entrada
a los pacientes. CATEGORÍA IB. |
| |  | Eliminar la exposición de los pacientes de alto riesgo a actividades
que podrían causar aerosoles de esporas de Aspergillus sp u otros hongos
(ej. aspirado de alfombras o de suelos). CATEGORÍA IB. |
| |  | Eliminar la exposición de los pacientes de alto riesgo de aspergilosis
a fuentes ambientales de Aspergillus sp. (ej. comida contaminada por Aspergillus,
plantas o flores). CATEGORÍA II. |
| |  | Evitar que los pájaros accedan a los conductos de toma de aire del hospital.
CATEGORÍA IB. |
Recomendaciones a seguir ante la aparición de un
caso de aspergilosis
Comenzar la búsqueda de nuevos
casos entre los pacientes hospitalizados e intensificar la revisión de
registros microbiológicos, histológicos y postmortem. CATEGORÍA IB.
Si no existe evidencia de la
continuidad de la transmisión, mantener los procedimientos habituales
de prevención de la aspergilosis nosocomial (ver secciones II-B-1 a II-B-10).
CATEGORÍA IB.
Si existe evidencia de infección
continuada por Aspergillus sp., dirigir una investigación ambiental para
determinar y eliminar la fuente. Si se necesita ayuda, contactar con los
departamentos de salud locales o estatales. CATEGORÍA IB.
Recoger muestras ambientales
de potenciales fuentes de Aspergillus sp., especialmente de aquellas fuentes
implicadas en la investigación epidemiológica, utilizando los métodos
apropiados (ej. utilizar muestreos de gran volumen de aire mejor que en
placas fijas). CATEGORÍA IB.
Según la disponibilidad del
test, realizar tipaje molecular de Aspergillus sp. de los pacientes y
del ambiente para establecer la cepa. CATEGORÍA IB.
Si los sistemas que suministran
aire a las áreas donde se encuentran los pacientes de alto riesgo no están
en óptimas condiciones, considerar el empleo temporal de filtros HEPA
portátiles hasta que estén disponibles en óptimas condiciones los sistemas
de aire. CATEGORÍA II.
Si se identifica una fuente
ambiental de exposición a Aspergillus, aplicar las medidas necesarias
para eliminar esta fuente del ambiente de los pacientes de alto riesgo
de infección. CATEGORÍA IB.
Si no se identifica una fuente
ambiental de exposición a Aspergillus, revisar las medidas existentes
de control de la infección, incluyendo los aspectos de ingeniería , para
identificar potenciales áreas que puedan ser corregidas o mejoradas. CATEGORÍA
IB.
Modificación del riesgo de infección
del huésped
Administrar citoquinas, incluyendo
factor estimulante de colonias de granulocitos y factor estimulante de
granulocitos-macrófagos, para incrementar la resistencia del huésped al
disminuir la duración y severidad de la granulocitopenia inducida por
la quimioterapia. CATEGORÍA II. No existe recomendación para la administración
nasal de anfotericina B o antifúngicos orales (incluyendo anfotericina
B y compuestos de triazoles) como profilaxis de aspergilosis en pacientes
de alto riesgo).
7.8.- NORMAS PARA LA PREVENCIÓN
Y EL CONTROL DE LA LEGIONELOSIS
Introducción
Legionella se considera una
bacteria ambiental capaz de sobrevivir en un amplio rango de temperatura,
multiplicándose entre 20 y 45 ºC y destruyéndose a 70 ºC. Se encuentra
presente en una gran variedad de medios acuáticos naturales, desde donde
puede pasar a colonizar los sistemas de abastecimiento público y, a través
de su red de distribución, incorporarse a los sistemas de agua sanitaria
u otros sistemas que requieran agua para su funcionamiento.
Estas instalaciones, en ocasiones,
favorecen el estancamiento de las aguas que, junto con la presencia de
lodos, materia orgánica, material de corrosión y otros microorganismos,
permiten su multiplicación hasta alcanzar concentraciones infectantes
para el hombre. A partir de estos lugares, concentraciones importantes
de la bacteria pueden llegar a puntos del sistema capaces de generar aerosoles
(duchas, torres de refrigeración, fuentes ornamentales, equipos de terapia
respiratoria, etc.) dispersándose con las gotas de agua.
Cuando éstas no superan los
5 µm de tamaño son capaces de permanecer suspendidas en el aire largo
tiempo y penetrar en los pulmones, a través de las vías respiratorias,
produciendo casos aislados o brotes de legionelosis. La infección por
Legionella se adquiere, básicamente, por la inhalación de aerosoles con
un número suficiente de bacterias, no existiendo evidencia de su posible
transmisión de persona a persona, ni de la existencia de reservorios animales.
Por lo tanto, las condiciones que deben darse son:
| |  | Que el microorganismo sea virulento y tenga una vía de entrada a la
instalación. |
| |  | Que en la instalación se produzcan las condiciones necesarias (temperatura,
estancamiento de agua y nutrientes) para que se multiplique hasta conseguir
concentraciones infectivas. Que se disperse en el aire en forma de aerosol
de pequeñas gotas (5 µm). |
| |  | Y que, los aerosoles con la cantidad suficiente de Legionella viable,
sean inhalados por individuos susceptibles (el riesgo de desarrollar la
infección aumenta en los individuos inmunocomprometidos, diabéticos, con
insuficiencia renal, enfermedad pulmonar crónica y/o hemopatías). |
Por todo ello, las medidas
preventivas deberán ir encaminadas, fundamentalmente, a evitar la entrada
de Legionella al sistema aire/agua, evitar su multiplicación en el agua
y evitar su aerosolización. Estas Normas estan adaptadas siguiendo las
recomendaciones del CDC (Centers for Diseases Control and Prevention.
Atlanta), en la Guía para la Prevención de la Neumonía (Revisión de 1997)
y del Real Decreto 909/2001, de 27 de Julio.
Categorías de las recomendaciones
En las recomendaciones establecidas
por el CDC, aparecen 4 posibles categorías en función de las evidencias
científicas que las avalan:
| |  | CATEGORÍA 1A: Normas obligadas o de obligado cumplimiento: avaladas
por datos científicos concluyentes (investigaciones experimentales y estudios
epidemiológicos). |
| |  | CATEGORÍA 1B: Normas obligadas o de obligado cumplimiento: evaluadas
y avalada su efectividad por un comité de expertos en la materia. |
| |  | CATEGORÍA II: Normas sugeridas: avaladas por estudios clínicos y/o epidemiológicos
aplicables a algunos hospitales. |
| |  | NE o TEMA NO RESUELTO: Eficacia no demostrada: evidencia y consenso
insuficiente. |
Educación del personal y vigilancia de la
infección
Educar a
| |  | Médicos: para que tengan presente en la sospecha diagnóstica de cada
caso la enfermedad nosocomial por Legionella y que utilicen los métodos
apropiados para su diagnóstico. |
| |  | Resto de personal hospitalario(enfermería, técnicos de mantenimiento,
etc.): sobre medidas de control de la legionelosis nosocomial. Categoría
IA 7.7.2.2 |
Vigilancia
| |  | Establecer los mecanismos que doten a los clínicos de los tests de laboratorio
apropiados para el diagnóstico de la legionelosis. Categoría IA. |
| |  | Sospechar el diagnóstico de legionelosis nosocomial especialmente en
pacientes con alto riesgo de adquirir la enfermedad: inmunodeprimidos
(transplantados, enfermos de SIDA, pacientes en tratamiento esteroideo);
mayores de 65 años; enfermos crónicos: diabetes mellitus, insuficiencia
cardíaca congestiva, EPOC. Categoría II. |
| |  | No existe recomendación para realizar cultivos de rutina de los sistemas
de agua para Legionella. Tema sin resolver. |
Prevención primaria. Agua sanitaria
Red interna de agua
La red interna de agua potable
deberá garantizar la total estanqueidad, aislamiento y correcta circulación
del agua, evitando su estancamiento. La disposición de los elementos receptores
de la red (grifos y duchas) debe imposibilitar el retorno del agua ya
utilizada, así como dificultar la formación de aerosoles.
Revisión de la red
La revisión del estado general
de funcionamiento, conservación y limpieza de la instalación la realizará
el Servicio de Mantenimiento con una periodicidad anual, reparando o sustituyendo
aquellos elementos defectuosos. Mensualmente llevará a cabo una revisión
de los puntos terminales de la red: duchas y grifos. Cuando se detecte
la presencia de suciedad, incrustaciones o sedimento se procederá a su
limpieza.
Limpieza y desinfección
La limpieza y desinfección
de toda la instalación se realizará al menos una vez al año, así como
al poner en marcha la instalación tras una parada superior a 1 mes y tras
una reparación o modificación estructural. El procedimiento a seguir en
el caso de la desinfección con cloro será el siguiente:
| |  | Clorar con 20-30 ppm de cloro libre residual, a una temperatura menor
a 30 ºC y un pH de 7-8, haciendo llegar a los puntos terminales de la
red entre1-2 ppm de cloro durante 2 horas. |
| |  | Neutralizar la cantidad de cloro libre residual y vaciar. |
| |  | Limpiar a fondo las paredes de los depósitos con un cepillo duro, realizar
las reparaciones necesarias y aclarar con agua limpia. |
| |  | Volver a llenar con agua y añadir la cantidad de cloro necesaria para
su funcionamiento habitual (0,2-0,8 ppm de cloro libre residual). |
De manera preventiva el agua
caliente deberá sufrir una pasteurización, con una periodicidad mínima
semanal, que se consigue elevando la temperatura a 70 ºC durante unas
4 horas y dejando correr el agua para que el tratamiento alcance a los
puntos terminales de la red. El tratamiento térmico se realizará preferentemente
en horario nocturno con la finalidad de minimizar el riesgo de quemaduras.
Los elementos desmontables,
como grifos y duchas, se limpiarán a fondo con un cepillo duro y se sumergirán
en una solución que contenga 20 ppm de cloro libre residual, durante 30
minutos, aclarando posteriormente con abundante agua fría. Esta desinfección
se realizará como mínimo una vez al año y siempre que, en las revisiones
mensuales, se crea necesario.
Cloración del agua
Verificacion del cloro libre:
semanalmente se verificará la concentración de cloro libre residual y
del pH del agua en un mínimo de 6-10 muestras representativas de los grifos
del hospital, dichas muestras serán rotatorias a lo largo del año, e incluirá
los grifos más cercanos y los más alejados de los depósitos. La determinación
se realizará mediante un método colorimétrico y los valores recomendados
son 0.2-0.6 ppm de cloro libre residual y un pH entre 7 y 8.
Semestralmente se recogerá
una muestra de 1 litro de agua para valorar la calidad del agua, mediante
la realización de un análisis normal de las características fisico-químicas
y microbiológicas de acuerdo a la legislación vigente.
Temperatura del agua
La temperatura del agua en
el circuito de agua fría ha de ser inferior a los 20 ºC, y la del agua
caliente superior a los 50 ºC en cualquiera de sus puntos, con la finalidad
de evitar la multiplicación de la bacteria.
Verificacion de la temperatura
Mensualmente el Servicio de
Mantenimiento verificará la temperatura del agua fría, que no debe superar
los 20 ºC. Las mediciones se realizarán en el depósito de agua fría y
en un mínimo de 6-10 muestras representativas de los grifos del hospital,
dichas muestras serán rotatorias a lo largo del año (con la finalidad
de controlar todo el hospital) e incluirá los grifos más cercanos y los
más alejados de los depósitos.
Respecto al circuito de agua
caliente, la verificación se realizará con una periodicidad diaria en
el acumulador, no debiendo ser inferior a los 60 ºC y mensualmente en
un mínimo de 6-10 muestras representativas de los grifos del hospital,
incluyendo los más cercanos y los más alejados de los acumuladores, no
debiendo detectar temperaturas inferiores a 50º C.
Debe de existir un "registro
de la instalación" donde se recojan todas las incidencias, las actividades
realizadas y los resultados obtenidos en las distintas verificaciones.
Depósitos
Los depósitos de almacenamiento
del agua deben ser accesibles para garantizar su limpieza y deben disponer
de una cubierta impermeable para evitar cualquier posible contaminación,
así como un aliviadero y una tubería de limpieza.
Limpieza y desinfección de los depósitos
El Servicio de Mantenimiento
deberá realizar una limpieza y desinfección de los depósitos al menos
una vez al año y ante cualquiera de estas situaciones: al poner en marcha
la instalación tras una parada superior a un mes, tras una reparación
o modificación estructural y/o cuando la revisión periódica así lo aconseje.
El procedimiento a seguir en el caso de la desinfección con cloro será
el siguiente:
| |  | Clorar con 20-30 ppm de cloro libre residual, a una temperatura menor
a 30 ºC y un pH de 7-8, manteniéndo esta solución en el depósito durante
2 horas. |
| |  | Neutralizar la cantidad de cloro libre residual y vaciar. |
| |  | Limpiar a fondo las paredes y el suelo de los depósitos con un cepillo
duro, con agua y lejía, y aclarar con abundante agua fria. |
| |  | Volver a llenar con agua y añadir la cantidad de cloro necesaria para
su funcionamiento habitual (0,2-0,8 ppm de cloro libre a un pH de 7-8).
|
Intercambiadores de calor
Los intercambiadores de calor
son los elementos más susceptibles de padecer procesos de corrosión e
incrustaciones, por lo que se recomiendan los de placas con bomba de recirculación
y válvula de retención.
Limpieza y desinfección de
los intercambiadores: el Servicio de Mantenimiento realizará, con una
periodicidad de 6 meses a 1 año, la limpieza y desinfección de acuerdo
al siguiente esquema:
| |  | Se debe aislar el intercambiador del resto del sistema. |
| |  | Se desmontará para realizar una limpieza mecánica, eliminando toda corrosión
y/o incrustación. |
| |  | Posteriormente se procederá a su desinfección externa: inmersión en
una solución de 20 ppm de cloro libre durante 30 minutos y si no es posible
la inmersión se regará la unidad con esa misma solución. El aclarado se
realizará con abundante agua fria. |
| |  | Finalmente, tras montar el intercambiador y previamente a su puesta
en marcha, se debe aumentar la temperatura a 70º C durante un mínimo de
2 horas. |
Prevención primaria. Torres de refrigeración
Las torres de refrigeración
deben estar ubicadas en lugares alejados de las personas, de las tomas
de aire climatizado y de las ventanas. El diseño del sistema deberá permitir
el acceso para la inspección, limpieza y desinfección, así como la toma
de muestras.
Cuando se construya el edificio
de un nuevo hospital, el emplazamiento de la toma debe ser de tal forma
que el desagüe de seguridad debe estar alejado del sistema de toma de
aire del hospital, y el diseño de la torre debe ser de forma que el volumen
de aerosol expulsado sea mínimo. Categoría IB.
Para el funcionamiento de las
torres de refrigeración instalar desagües de seguridad, utilizar regularmente
un biocida efectivo y guardar unos registros adecuados de mantenimiento.
Categoría IB.
Revisión del sistema
La revisión de todas las partes
de una instalación, para comprobar su buen funcionamiento y su buen estado
de conservación y limpieza, las realizará el Servicio de Mantenimiento
con la siguiente periodicidad: anualmente el condensador y el separador
de gotas, semestralmente el relleno y mensualmente la bandeja.
Se revisará también la calidad
fisico-química y microbiológica del agua del sistema, determinando mensualmente
los siguientes parámetros: temperatura, pH, conductividad, sólidos totales
en disolución, turbidez, sólidos en suspensión, nivel de cloro o biocida
utilizado, productos de corrosión, así como la posible contaminación microbiológica.
Limpieza y desinfección
La limpieza y desinfección
del sistema completo se realizará al menos dos veces al año, preferiblemente
al comienzo de la primavera y el otoño, cuando las instalaciones sean
de funcionamiento no estacional, así como en las siguientes circunstancias:
| |  | Cuando se ponga en marcha la instalación tras una parada mayor de un
mes. |
| |  | Tras una reparación o modificación estructural. |
| |  | Cuando una revisión general así lo aconseje. |
El procedimiento en el caso de desinfección con
cloro
Cloración del agua del sistema
con 5 ppm de cloro libre residual. Este nivel de cloro se deberá mantener
durante 3 horas mientras se hace recircular el agua del sistema, con los
ventiladores desconectados y, siempre que sea posible, las aberturas cerradas
para evitar la salida de aerosoles. Se medirá el nivel de cloro cada hora
reponiendo la cantidad perdida.
Es necesaria la adicción de
biodispersantes capaces de actuar sobre la biocapa, y anticorrosivos compatibles
con el cloro y el biodispersante.
Posteriormente se neutralizará
el cloro con tiosulfato sódico (Kg = 0.005 x m3 de agua x ppm de cloro
a neutralizar), se vaciará el sistema y se aclarará con agua.
En este momento, se pueden
realizar las operaciones de mantenimiento mecánico del equipo y las reparaciones
de las averías detectadas, así como limpiar a fondo las superficies del
equipo con detergentes y agua a presión.
Las piezas desmontables serán
limpiadas a fondo y sumergidas en una solución que contenga 15 ppm de
cloro libre residual, durante 20 minutos, aclarando posteriormente con
abundante agua fría. Los elementos difíciles de desmontar o de difícil
acceso se pulverizarán con la misma solución durante el mismo tiempo.
En caso de equipos que por sus dimensiones o diseño no admitan la pulverización,
la limpieza y desinfección se realizará mediante nebulización eléctrica,
utilizando un desinfectante adecuado para tal procedimiento, ya que no
se puede realizar con cloro.
A continuación, se introducirá
en el flujo de agua la cantidad de cloro suficiente para alcanzar 15 ppm
de cloro libre residual, haciendo recircular el sistema con los ventiladores
desconectados durante 2 horas, midiendo cada 30 minutos los niveles de
cloro y reponiendo la cantidad perdida.
Se neutralizará el cloro nuevamente,
se vaciará y aclarará.
Finalmente, se debe llenar
de agua y añadir el desinfectante de mantenimiento. (si el desinfectante
utilizado es cloro se deberán mantener niveles de 2 ppm).
La limpieza y desinfección
de las torres de refrigeración industriales de tiro inducido y flujo de
aire cruzado o en contracorriente sin posibilidad de parada, se realizará
al menos dos veces al año, preferiblemente en primavera y otoño, según
el siguiente procedimiento:
| |  | Ajustar el pH entre 7 y 8 para mejorar la acción del ácido hipocloroso.
|
| |  | Añadir hipoclorito sódico en cantidad suficiente para mantener en el
agua de la balsa una concentración de cloro libre residual de 5 ppm. |
| |  | Añadir la cantidad adecuada de biodispersante para que actúe sobre la
biocapa y permita la acción del cloro en su interior, así como un inhibidor
de la corrosión específico para cada sistema. |
| |  | Recircular durante un mínimo de 4 horas, realizando determinaciones
cada hora, para mantener los niveles de cloro libre residual estables.
|
| |  | Una vez finalizada la operación de limpieza, se renovará la totalidad
del agua del circuito, abriendo la purga al máximo posible y manteniendo
el nivel de la balsa. |
| |  | Para la normalización de las condiciones de operación, con el fin de
eliminar la biocapa que pudiera permanecer en los intercambiadores y zonas
muertas o de baja velocidad del circuito, se mantendrá durante 24 horas
una concentración de cloro libre residual entre 1-2 ppm y la cantidad
adecuada de biodispersante. |
Prevención primaria. Equipos de terapia
respiratoria y humidificadores
Con la finalidad de reducir
al máximo los riesgos de legionelosis nosocomial es necesario prevenir
la contaminación, multiplicación y diseminación de Legionella en los equipos
utilizados en la terapia respiratoria.
Los equipos de terapia respiratoria
reutilizables se deben esterilizar o desinfectar antes de cada uso. Dependiendo
del tipo de equipo la esterilización se llevará a cabo mediante autoclave
de vapor, por óxido de etileno, por pasteurización a 75º C durante 30
minutos, o mediante el uso de desinfectantes químicos líquidos y aclarado
posterior con agua estéril. Usar agua estéril para aclarar los sistemas
de nebulización y otros equipos de uso respiratorio después de la limpieza
y/o desinfección. Categoría IB.
Usar exclusivamente agua estéril
para rellenar los reservorios de los nebulizadores. Categoría IA.
Como los inmunocomprometidos
(organotrasplantados, SIDA, en tratamiento sistémico con esteroides) o
con enfermedades crónicas de base (diabetes, enfermedad pulmonar crónica
o insuficiencia cardiaca congestiva) deberán ser esterilizados o sometidos
a una desinfección química de alto nivel diariamente y utilizar siempre
agua estéril para su funcionamiento.
No usar humidificadores de
aire de gran volumen que puedan crear aerosoles (principio de Venturi,
ultrasonidos, disco giratorio, etc.) y nebulizadores, a menos que se puedan
esterilizar o someter a una desinfección de alto nivel diariamente y ser
rellenados sólo con agua estéril. Categoría IA.
Prevención secundaria
Cuando hay un caso de legionelosis
nosocomial confirmado por laboratorio o dos o más casos posiblemente nosocomiales
confirmados por laboratorio en un período de seis meses se recomiendan
los siguientes procedimientos:
| |  | Comenzar una investigación medioambiental para determinar la fuente
de Legionella sp. recogiendo muestras de agua de las posibles fuentes
de aerosoles, siguiendo los métodos descritos en el apéndice B y tipificando
las especies de Legionella obtenidas de los pacientes y del entorno. Categoría
IB. |
| |  | Si se identifica una fuente de infección a través de una investigación
epidemiológica y ambiental, descontaminarla rápidamente. Categoría IB.
|
Independientemente del estudio,
en caso de brote de Legionelosis nosocomial se realizará una desinfección
de choque de toda la red, incluyendo el sistema de distribución de agua
caliente sanitaria.
Desinfección con cloro
Se clorará con 15 ppm de cloro
libre residual, manteniendo el agua por encima de 30 ºC y a un pH de 7-8,
durante 24 horas (alternativamente se podrán utilizar cantidades de 20
ó 30 ppm de cloro libre residual durante 2 ó 3 horas).
Posteriormente se neutralizarán,
vaciarán y limpiarán a fondo los depósitos, reparando las partes dañadas
y se llenarán con agua limpia.
A continuación se volverá a
clorar con 4-5 ppm de cloro libre residual, manteniendo la solución durante
12 horas. Esta cloración debería hacerse secuencialmente, es decir, distribuyendo
el desinfectante de manera ordenada desde el principio hasta el final
de la red. Es preciso verificar la distribución del cloro en toda la red.
Se debe neutralizar, vaciar
y volver a llenar con agua limpia. Se realizará una limpieza y desinfección
de todas las partes desmontables (grifos y duchas) mediante un cepillo
duro y una solución con 20 ppm de cloro. Los elementos dificiles de desmontar
o sumergir se cubrirán con un paño limpio impregnado en la misma solución
durante también 30 minutos.
Es necesario renovar todos
aquellos elementos de la red en los que se observe algunas anomalías,
en especial aquellos que estén afectados por la corrosión o la incrustación.
Desinfección térmica
Se elevará la temperatura del
agua caliente a más de 70º C en el acumulador, dejando correr el agua
por todos los grifos un mínimo de 30 minutos y comprobando su temperatura,
que no deberá ser inferior a 60º C. Este procedimiento de deberá mantener
durante 12 horas.
Tras la aplicación de la desinfección
de choque, la instalación se mantendrá con un tratamiento continuado que
consistirá en: mantener 1-2 ppm de cloro libre residual de forma constante
en los puntos finales de la red, comprobando en los mismos el nivel de
cloro para el sistema de agua fría de consumo humano, y mantener la temperatura
entre 55º C y 60º C en todos los finales de red, comprobando en los mismos
la temperatura para el sistema de agua caliente.
Torres de refrigeración
El tratamiento específico en
caso de brote de Legionelosis de las torres de refrigeración consistirá
en: se realizará una cloración del agua del sistema hasta conseguir al
menos 20 ppm de cloro libre residual y se añadirá biodispersantes y anticorrosivos
compatibles en cantidad adecuada, manteniendo los ventiladores desconectados
y, cuando sea posible, las aberturas cerradas para evitar la salida de
aerosoles.
Se mantendrá este nivel de
cloro durante 3 horas, comprobando éste cada hora y reponiendo la cantidad
perdida mientras está recirculando agua a través del sistema.
Posteriormente se debe neutralizar
el cloro y proceder a la recirculación del agua de igual forma que en
el punto anterior. Se vaciará el sistema y se aclarará con agua a presión.
En este momento se procederá a realizar las operaciones de mantenimiento
mecánico del equipo y reparar las averías detectadas.
Se limpiarán a fondo las superficies
del sistema con detergentes y agua a presión, y se aclararán. A continuación
se introducirá en el flujo de agua cantidad de cloro suficiente para alcanzar
20 ppm de cloro libre residual, añadiendo anticorrosivos compatibles con
el cloro, en cantidad adecuada. Se mantendrá durante 2 horas, comprobando
el nivel de cloro cada 30 minutos, reponiendo la cantidad perdida. Se
hará recircular el agua por todo el sistema, manteniendo los ventiladores
desconectados y las aberturas tapadas.
Se neutralizará el cloro y
se hará recircular el agua de igual forma que en el punto anterior. Finalmente,
se vaciará el sistema, se aclarará y se añadirá el desinfectante de mantenimiento.
Cuando este desinfectante sea cloro, se deberá conseguir un nivel de cloro
libre residual de 2 ppm mediante un dispositivo automático, añadiendo
el anticorrosivo compatible en cantidad adecuada.
Las piezas desmontables serán
limpiadas a fondo y desinfectadas por inmersión en una solución de agua
que contenga 20 ppm de cloro libre residual, durante al menos 20 minutos.
Las piezas no desmontables o de difícil acceso se limpiarán y desinfectarán
pulverizándolas con la misma solución durante el mismo tiempo.
En caso de equipos, que por
sus dimensiones o diseño, no admitan la pulverización, la limpieza y desinfección
se realizará mediante nebulización eléctrica utilizando un desinfectante
adecuado. Todas estas actividades se realizarán por personal suficientemente
entrenado, con todas las medidas de seguridad necesarias, avisando a todos
los usuarios para evitar posibles accidentes. Posteriormente se continuará
con las medidas de mantenimiento habituales.
Seguimiento
Valorar la eficacia de las
medidas en la reducción o eliminación de la Legionella sp. mediante cultivos
con intervalos de dos semanas durante tres meses. Categoría II.
| |  | Si la Legionella sp. no es detectada en cultivos durante tres meses
de monitorización con intervalos de dos semanas, realizar cultivos mensuales
durante otros tres meses. Categoría II. |
| |  | Si la Legionella sp. es detectada en uno o más cultivos, reconsiderar
las medidas de control, modificarlas y repetir los procedimientos de descontaminación.
Las opciones para repetir la descontaminación incluye tanto el uso intensivo
de la misma técnica utilizada para la descontaminación inicial o una combinación
de hipercloración y sobrecalentamiento. Categoría II. |
Mantener registros adecuados
de todas las medidas de control de infección, incluyendo los procedimientos
de mantenimiento y de los tests medioambientales resultantes de las torres
de refrigeración y sistemas de agua potable.
Muestras ambientales para el aislamiento de Legionella
Muestras posibles y lugares
de muestreo para Legionella en el hospital.
Muestras de agua
| |  | Sistemas de agua potable. |
| |  | Entrada principal de agua. |
| |  | Descalcificador de agua. |
| |  | Tanques / cisternas de almacenamiento. |
| |  | Tanques de agua caliente (en los sitios de entrada y salida de flujo).
|
| |  | Salidas de agua potable (ej. grifos, duchas), especialmente aquellos
localizados cerca de las habitaciones de los pacientes que son casos.
|
| |  | Torre de refrigeración /condensador de vapores: |
| |  | Depósito de agua (ej. agua añadida al sistema para reemplazar el agua
perdida mediante evaporación, desagües). |
| |  | Lavabo (ej. área debajo de la torre para recogida de agua enfriada).
|
| |  | Cárter (ej. sección del agua enfriada vuelve a los calentadores). |
| |  | Calentadores. |
| |  | Otras fuentes. |
| |  | Humidificadores (ej. nebulizadores). |
| |  | Bombonas de oxígeno. |
| |  | Agua utilizada en equipos de terapia respiratoria. |
| |  | Fuentes decorativas. |
| |  | Equipos de irrigación. |
| |  | Aspersores de sistemas anti-incendios (si se han usado recientemente).
|
| |  | Balnearios. |
Fregaderos
| |  | Sistemas de agua potable.: |
| |  | Superficies próximas a los aerosoles. |
| |  | Superficies de los aerosoles. |
| |  | Cabezales de ducha. |
| |  | Torres de refrigeración. |
| |  | Componentes internos. |
| |  | Áreas con acumulación visible de biomateria. Las muestras deberán recogerse
en envases estériles, resistentes a la rotura y con cierre hermético.
Deberán llegar al laboratorio lo antes posible, manteniéndolos a temperatura
ambiente y evitando temperaturas extremas. |
Agua de la red
En la red de agua fría y caliente
se tomarán muestras de agua de los puntos terminales de la red, de alguna
de las habitaciones que no hayan sido utilizadas en los días previos al
muestreo, así como de algún servicio central. En la red de agua caliente
se deberán tomar muestras del agua de retorno. Se tomará aproximadamente
1 litro de agua mediante el siguiente procedimiento:
| |  | En primer lugar se abrirá el grifo o ducha suavemente para recoger los
primeros 100 ml de agua. |
| |  | Después se rascará el interior del grifo o ducha con una torunda que
se introducirá en el mismo envase con la muestra. |
| |  | Y finalmente se recogerá el resto de agua (hasta aproximadamente 1 litro)
con la finalidad de que arrastre los restos del rascado. |
Torres de refrigeración
En las torres de refrigeración,
condensadores evaporativos u otros aparatos de refrigeración que utilicen
agua en su funcionamiento y generen aerosoles, se tomará aproximadamente
1 litro de agua de la parte baja de la torre y de la bandeja, procurando
recoger restos de lodo o materia orgánica.
Depósitos
En los depósitos de agua caliente
y fría (acumuladores, calentadores, calderas, tanques, cisternas, aljibes,
etc.) se tomará aproximadamente 1 litro de agua de la parte baja de cada
uno de los depósitos. Si existieran materiales sedimentados se deberían
recoger parte de ellos y si existieran incrustaciones en la pared se deberían
rascar parte de ellas sobre la muestra.
En caso de un brote de Legionelosis,
dependiendo del estudio epidemiológico que se precise, se tomarán también
muestras de otras instalaciones como piscinas, pozos, sistemas de riesgo,
fuentes ornamentales, instalaciones termales, así como de otros equipos
que aerosolicen agua, como nebulizadores, humidificadores o equipos de
terapia personal.
El número de puntos a muestrear
dependerá del tipo de instalación y su accesibilidad, y el volumen de
agua a tomar dependerá de la cantidad de agua utilizada en su funcionamiento.
|
|