3.-PROTECCIÓN RESPIRATORIA
3.1.- Equipos de Protección Respiratoria
Los equipos de protección
respiratoria se agrupan en equipos filtrantes y aislantes. Los Equipos
Filtrantes toman el aire del entorno de trabajo y, una vez filtrado, lo
aportan a la zona de respiración. Ofrecen protección únicamente en un
rango limitado de concentraciones ambientales de contaminantes conocidos,
siempre que se seleccione el adaptador facial y filtro apropiados.
Los filtros utilizados pueden
ofrecer protección frente a partículas, gases y vapores o protección combinada
frente a partículas, gases y vapores. No ofrecen protección frente a atmósferas
con deficiencia de oxígeno. Según sean equipos asistidos o no,
los equipos filtrantes se clasifican de la forma siguientes:
| |  | Equipos filtrantes simples o de presión negativa: mascarillas autofiltrantes
o piezas faciales con filtros integrados o con filtros recambiables. |
| |  | Equipos filtrantes motorizados: el aire es impulsado con la ayuda de
un motoventilador a través del filtro y es aportado a la zona de respiración
a un caudal generalmente superior a 110-120 l/min. |
Los Equipos Aislantes son independientes
de la atmósfera ambiental y proporcionan un aporte de aire respirable.
Protegen en atmósferas deficientes en oxígeno, así como frente a contaminantes
desconocidos:
| |  | Equipos semiautónomos con manguera de aire comprimido. |
| |  | Equipos autónomos con botellas de aire comprimido. |
3.2.- Selección de Protección Respiratoria
Identificación de los contaminantes y cuantificación
del riesgo
El primer paso para seleccionar
la protección respiratoria es averiguar el tipo de contaminante (polvos,
nieblas, humos, gases, vapores...) y realizar mediciones ambientales para
cuantificar el nivel de exposición. Si la sustancia tiene un valor límite
de exposición ambiental (VLA), debemos comparar la exposición medida en
el lugar de trabajo con el valor VLA para ver si estamos superando los
valores límite.
Selección de la protección
Los equipos de protección respiratoria
se diferencian en su eficacia en aislar al usuario del entorno de trabajo.
Esta eficacia se traduce en un valor asignado a cada equipo que es el
Factor de Protección.
El Factor de Protección
nos ayuda a determinar la máxima concentración en la que podemos estar
utilizando dicho equipo: Máxima concentración de uso = Factor de
Protección x Valor Límite Ambiental Si comparamos la concentración ambiental
del contaminante con el VLA nos indica el Factor de Protección mínimo
que tenemos que buscar en el equipo de protección respiratoria.
Concentración exterior / VLA
= Factor de Protección mínimo del equipo. Por tanto, es muy importante
realizar mediciones de las concentraciones ambientales en el lugar de
trabajo para cuantificar el riesgo y seleccionar la protección respiratoria
adecuadamente.
Si la sustancia no tiene un
Valor Límite Ambiental, como ocurre con determinados riesgos biológicos
(Tuberculosis, Legionella, etc.) debemos tender a la máxima protección.
Por ejemplo, dentro de las mascarillas de protección frente a partículas
el nivel FFP3 es el que tiene la máxima eficacia de filtración.
Formación en el uso correcto del equipo
La formación en cómo utilizar
el equipo correctamente es fundamental puesto que de nada sirve el mejor
equipo de protección si no se lleva correctamente ajustado o no se cambia
con la frecuencia necesaria. Las instrucciones de cada equipo proporcionan
todos los detalles de colocación, comprobación del ajuste, mantenimiento,
limpieza, etc.
Para más información: http://www.3m.com/es/seguridad
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