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PROTOCOLO PARA LA PREVENCIÓN
Y EL CONTROL DE LA LEGIONELOSIS
EN EL HOSPITAL
Legionella se considera una
bacteria ambiental capaz de sobrevivir en un amplio rango de temperatura,
multiplicándose entre 20 y 45º C y destruyéndose a 70º C. Se encuentra
presente en una gran variedad de medios acuáticos naturales, desde donde
puede pasar a colonizar los sistemas de abastecimiento público y, a través
de su red de distribución, incorporarse a los sistemas de agua sanitaria
u otros sistemas que requieran agua para su funcionamiento.
Estas instalaciones, en ocasiones,
favorecen el estancamiento de las aguas que, junto con la presencia de
lodos, materia orgánica, material de corrosión y otros microorganismos,
permiten su multiplicación hasta alcanzar concentraciones infectantes
para el hombre. A partir de estos lugares, concentraciones importantes
de la bacteria pueden llegar a puntos del sistema capaces de generar aerosoles
(duchas, torres de refrigeración, fuentes ornamentales, equipos de terapia
respiratoria, etc.) dispersándose con las gotas de agua.
Cuando éstas no superan los
5 µm de tamaño son capaces de permanecer suspendidas en el aire largo
tiempo y penetrar en los pulmones, a través de las vías respiratorias,
produciendo casos aislados o brotes de legionelosis. La infección por
Legionella se adquiere, básicamente, por la inhalación de aerosoles con
un número suficiente de bacterias, no existiendo evidencia de su posible
transmisión de persona a persona, ni de la existencia de reservorios animales.
Por lo tanto, las condiciones que deben darse son:
| |  | Que el microorganismo sea virulento y tenga una vía de entrada a la
instalación. |
| |  | Que en la instalación se produzcan las condiciones necesarias (temperatura,
estancamiento de agua y nutrientes) para que se multiplique hasta conseguir
concentraciones infectivas. |
| |  | Que se disperse en el aire en forma de aerosol de pequeñas gotas (5
µm). |
| |  | Y que, los aerosoles con la cantidad suficiente de Legionella viable,
sean inhalados por individuos susceptibles (el riesgo de desarrollar la
infección aumenta en los individuos inmunocomprometidos, diabéticos, con
insuficiencia renal, enfermedad pulmonar crónica y/o hemopatías). |
Por todo ello, las medidas
preventivas deberán ir encaminadas, fundamentalmente, a evitar la entrada
de Legionella al sistema aire/agua, evitar su multiplicación en el agua
y evitar su aerosolización. El objetivo del presente protocolo es establecer
las medidas higiénico-sanitarias que se deben adoptar en el Hospital para
la prevención y el control de la legionelosis de acuerdo a la legislación
vigente (RD 909/2001).
AGUA SANITARIA
Red interna de agua
La red interna de agua potable
deberá garantizar la total estanqueidad, aislamiento y correcta circulación
del agua, evitando su estancamiento. La disposición de los elementos receptores
de la red (grifos y duchas) debe imposibilitar el retorno del agua ya
utilizada, así como dificultar la formación de aerosoles.
Revisión de la red
La revisión del estado general
de funcionamiento, conservación y limpieza de la instalación la realizará
el Servicio de Mantenimiento con una periodicidad anual, reparando o sustituyendo
aquellos elementos defectuosos. Mensualmente llevará a cabo una revisión
de los puntos terminales de la red: duchas y grifos. La revisión de los
depósitos acumuladores se realizará trimestralmente. Cuando se detecte
la presencia de suciedad, incrustaciones o sedimento se procederá a su
limpieza. Se abrirán los grifos y duchas de habitaciones no ocupadas semanalmente,
dejando correr el agua durante unos minutos.
Limpieza y desinfección
La limpieza y desinfección
de toda la instalación se realizará al menos una vez al año, así como
al poner en marcha la instalación tras una parada superior a 1 mes y tras
una reparación o modificación estructural. El procedimiento a seguir en
el caso de la desinfección con cloro será el siguiente:
| |  | Clorar con 20-30 ppm de cloro libre residual, a una temperatura menor
a 30º C y un pH de 7-8, haciendo llegar a los puntos terminales de la
red entre1-2 ppm de cloro durante 2 horas. |
| |  | Neutralizar la cantidad de cloro libre residual y vaciar. |
| |  | Limpiar a fondo las paredes de los depósitos con un cepillo duro, realizar
las reparaciones necesarias y aclarar con agua limpia. |
| |  | Volver a llenar con agua y añadir la cantidad de cloro necesaria para
su funcionamiento habitual (0,2-0,8 ppm de cloro libre residual). |
De manera preventiva el agua
caliente deberá sufrir una pasteurización, con una periodicidad mínima
semanal, que se consigue elevando la temperatura a 70º C durante unas
4 horas y dejando correr el agua para que el tratamiento alcance a los
puntos terminales de la red. El tratamiento térmico se realizará preferentemente
en horario nocturno con la finalidad de minimizar el riesgo de quemaduras.
Los elementos desmontables,
como grifos y duchas, se limpiarán a fondo con un cepillo duro y se sumergirán
en una solución que contenga 20 ppm de cloro libre residual, durante 30
minutos, aclarando posteriormente con abundante agua fría. Los elementos
difíciles de desmontar o sumergir se cubrirán con un paño limpio impregnado
en la misma solución durante el mismo tiempo. Esta desinfección se realizará
como mínimo una vez al año y siempre que, en las revisiones mensuales,
se crea necesario.
Cloración del agua
Aunque el agua procede de la
red municipal, en la entrada a los depósitos del hospital se ha instalado
un dosificador automático de cloro, con la finalidad de realizar una recloración
del agua antes de su almacenamiento que garantice sus condiciones microbiológicas.
Verificacion del cloro libre
Semanalmente, el Servicio de
Medicina Preventiva, verificará la concentración de cloro libre residual
y del pH del agua en un mínimo de 6-10 muestras representativas de los
grifos del hospital, dichas muestras serán rotatorias a lo largo del año,
e incluirá los grifos más cercanos y los más alejados de los depósitos.
La determinación se realizará mediante un método colorimétrico y los valores
recomendados son 0.2-0.6 ppm de cloro libre residual y un pH entre 7 y
8.
Semestralmente, el Servicio
de Medicina Preventiva, recogerá una muestra de 1 litro de agua para valorar
la calidad del agua, mediante la realización de un análisis normal de
las características fisico-químicas y microbiológicas de acuerdo a la
legislación vigente.
Temperatura del agua
La temperatura del agua en
el circuito de agua fría ha de ser inferior a los 20 ºC, y la del agua
caliente superior a los 50 ºC en cualquiera de sus puntos, con la finalidad
de evitar la multiplicación de la bacteria.
Verificacion de la temperatura
Mensualmente el Servicio de
Mantenimiento verificará la temperatura del agua fría, que no debe superar
los 20º C. Las mediciones se realizarán en el depósito de agua fría y
en un mínimo de 6-10 muestras representativas de los grifos del hospital,
dichas muestras serán rotatorias a lo largo del año (con la finalidad
de controlar todo el hospital) e incluirá los grifos más cercanos y los
más alejados de los depósitos.
Respecto al circuito de agua
caliente, la verificación se realizará con una periodicidad diaria en
el acumulador, no debiendo ser inferior a los 60º C y mensualmente en
un mínimo de 6-10 muestras representativas de los grifos del hospital,
incluyendo los más cercanos y los más alejados de los acumuladores, no
debiendo detectar temperaturas inferiores a 50º C. Debe de existir un
"registro de la instalación" donde se recojan todas las incidencias, las
actividades realizadas y los resultados obtenidos en las distintas verificaciones.
Depósitos
Los depósitos de almacenamiento
del agua deben ser accesibles para garantizar su limpieza y deben disponer
de una cubierta impermeable para evitar cualquier posible contaminación,
así como un aliviadero y una tubería de limpieza.
Limpieza y desinfección de los
depósitos
El Servicio de Mantenimiento
deberá realizar una limpieza y desinfección de los depósitos al menos
una vez al año y ante cualquiera de estas situaciones: al poner en marcha
la instalación tras una parada superior a un mes, tras una reparación
o modificación estructural y/o cuando la revisión periódica así lo aconseje.
El procedimiento a seguir en el caso de la desinfección con cloro será
el siguiente:
| |  | Clorar con 20-30 ppm de cloro libre residual, a una temperatura menor
a 30º C y un pH de 7-8, manteniéndo esta solución en el depósito durante
2 horas. |
| |  | Neutralizar la cantidad de cloro libre residual y vaciar. |
| |  | Limpiar a fondo las paredes y el suelo de los depósitos con un cepillo
duro, con agua y lejía, y aclarar con abundante agua fria. |
| |  | Volver a llenar con agua y añadir la cantidad de cloro necesaria para
su funcionamiento habitual (0,2-0,8 ppm de cloro libre a un pH de 7-8).
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INTERCAMBIADORES DE CALOR
Los intercambiadores de calor
son los elementos más susceptibles de padecer procesos de corrosión e
incrustaciones, por lo que se recomiendan los de placas con bomba de recirculación
y válvula de retención.
Limpieza y desinfección de los intercambiadores
El Servicio de Mantenimiento
realizará, con una periodicidad de 6 meses a 1 año, la limpieza y desinfección
de acuerdo al siguiente esquema:
| |  | Se debe aislar el intercambiador del resto del sistema. |
| |  | Se desmontará para realizar una limpieza mecánica, eliminando toda corrosión
y/o incrustación. |
| |  | Posteriormente se procederá a su desinfección externa: inmersión en
una solución de 20 ppm de cloro libre durante 30 minutos y si no es posible
la inmersión se regará la unidad con esa misma solución. El aclarado se
realizará con abundante agua fria. |
| |  | Finalmente, tras montar el intercambiador y previamente a su puesta
en marcha, se debe aumentar la temperatura a 70º C durante un mínimo de
2 horas. |
TORRES DE REFRIGERACIÓN
Las torres de refrigeración
deben estar ubicadas en lugares alejados de las personas, de las tomas
de aire climatizado y de las ventanas. El diseño del sistema deberá permitir
el acceso para la inspección, limpieza y desinfección, así como la toma
de muestras.
Revisión del sistema
La revisión de todas las partes
de una instalación, para comprobar su buen funcionamiento y su buen estado
de conservación y limpieza, las realizará el Servicio de Mantenimiento
con la siguiente periodicidad: anualmente el condensador y el separador
de gotas, semestralmente el relleno y mensualmente la bandeja. Si se detecta
algún componente deteriorado se procederá a su reparación o sustitución.
Se revisará también la calidad
fisico-química y microbiológica del agua del sistema, determinando mensualmente
los siguientes parámetros: temperatura, pH, conductividad, sólidos totales
en disolución, turbidez, sólidos en suspensión, nivel de cloro o biocida
utilizado, productos de corrosión, así como la posible contaminación microbiológica.
Cuando se detecten cambios se debern recuperar las condiciones iniciales
del sistema.
Limpieza y desinfección
La limpieza y desinfección
del sistema completo se realizará al menos dos veces al año, preferiblemente
al comienzo de la primavera y el otoño, cuando las instalaciones sean
de funcionamiento no estacional, así como en las siguientes circunstancias:
| |  | Cuando se ponga en marcha la instalación tras una parada mayor de un
mes. |
| |  | Tras una reparación o modificación estructural. |
| |  | Cuando una revisión general así lo aconseje. |
Procedimiento
El procedimiento a seguir en
el caso de desinfección con cloro será el siguiente: cloración del agua
del sistema con 5 ppm de cloro libre residual. Este nivel de cloro se
deberá mantener durante 3 horas mientras se hace recircular el agua del
sistema, con los ventiladores desconectados y, siempre que sea posible,
las aberturas cerradas para evitar la salida de aerosoles. Se medirá el
nivel de cloro cada hora reponiendo la cantidad perdida.
Es necesaria la adicción de
biodispersantes capaces de actuar sobre la biocapa, y anticorrosivos compatibles
con el cloro y el biodispersante, manteniendo un pH entre 7 y 8.
Posteriormente se neutralizará
el cloro con tiosulfato sódico (Kg = 0.005 x m3 de agua x ppm de cloro
a neutralizar), se vaciará el sistema y se aclarará con agua.
En este momento, se pueden
realizar las operaciones de mantenimiento mecánico del equipo y las reparaciones
de las averías detectadas, así como limpiar a fondo las superficies del
equipo con detergentes y agua a presión.
Las piezas desmontables serán
limpiadas a fondo y sumergidas en una solución que contenga 15 ppm de
cloro libre residual, durante 20 minutos, aclarando posteriormente con
abundante agua fría. Los elementos difíciles de desmontar o de difícil
acceso se pulverizarán con la misma solución durante el mismo tiempo.
En caso de equipos que por sus dimensiones o diseño no admitan la pulverización,
la limpieza y desinfección se realizará mediante nebulización eléctrica,
utilizando un desinfectante adecuado para tal procedimiento, ya que no
se puede realizar con cloro.
A continuación, se introducirá
en el flujo de agua la cantidad de cloro suficiente para alcanzar 15 ppm
de cloro libre residual, haciendo recircular el sistema con los ventiladores
desconectados durante 2 horas, midiendo cada 30 minutos los niveles de
cloro y reponiendo la cantidad perdida.
Se neutralizará el cloro nuevamente,
se vaciará y aclarará.
Finalmente, se debe llenar de
agua y añadir el desinfectante de mantenimiento. Si el desinfectante utilizado
es cloro se deberán mantener niveles de 2 ppm.
La limpieza y desinfección
de las torres de refrigeración industriales de tiro inducido y flujo de
aire cruzado o en contracorriente sin posibilidad de parada, se realizará
al menos dos veces al año, preferiblemente en primavera y otoño, según
el siguiente procedimiento:
| |  | Ajustar el pH entre 7 y 8 para mejorar la acción del ácido hipocloroso.
|
| |  | Añadir hipoclorito sódico en cantidad suficiente para mantener en el
agua de la balsa una concentración de cloro libre residual de 5 ppm. |
| |  | Añadir la cantidad adecuada de biodispersante para que actúe sobre la
biocapa y permita la acción del cloro en su interior, así como un inhibidor
de la corrosión específico para cada sistema. |
| |  | Recircular durante un mínimo de 4 horas, realizando determinaciones
cada hora, para mantener los niveles de cloro libre residual estables.
|
| |  | Una vez finalizada la operación de limpieza, se renovará la totalidad
del agua del circuito, abriendo la purga al máximo posible y manteniendo
el nivel de la balsa. |
| |  | Para la normalización de las condiciones de operación, con el fin de
eliminar la biocapa que pudiera permanecer en los intercambiadores y zonas
muertas o de baja velocidad del circuito, se mantendrá durante 24 horas
una concentración de cloro libre residual entre 1-2 ppm y la cantidad
adecuada de biodispersante. |
EQUIPOS DE TERAPIA RESPIRATORIA Y HUMIDIFICADORES
Con la finalidad de reducir
al máximo los riesgos de legionelosis nosocomial es necesario prevenir
la contaminación, multiplicación y diseminación de Legionella en los equipos
utilizados en la terapia respiratoria:
| |  | Los equipos de terapia respiratoria reutilizables se deben esterilizar
o desinfectar antes de cada uso. Dependiendo del tipo de equipo la esterilización
se llevará a cabo mediante autoclave de vapor, por óxido de etileno, por
pasteurización a 75ºC durante 30 minutos, o mediante el uso de desinfectantes
químicos líquidos y aclarado posterior con agua estéril. |
| |  | Si el equipo requiere y aerosoliza agua durante su funcionamiento, se
deberá utilizar siempre agua estéril (no servirá el agua de la red aunque
se encuentre correctamente clorada). |
| |  | Los humidificadores que se utilicen en salas de pacientes de alto riesgo,
como los inmunocomprometidos (organotrasplantados, SIDA, en tratamiento
sistémico con esteroides) o con enfermedades crónicas de base (diabetes,
enfermedad pulmonar crónica o insuficiencia cardiaca congestiva) deberán
ser esterilizados o sometidos a una desinfección química de alto nivel
diariamente y utilizar siempre agua estéril para su funcionamiento. |
PISCINAS DE HIDROTERAPIA
Las piscinas de hidroterapia
son estructuras artificiales que contienen agua y pueden generar aerosoles
al mezclarse con el aire, por lo que en todo momento se debe mantener
un nivel adecuado de desinfectante residual, por lo que se recomienda
la dosificación automática. La bomba de recirculación y los filtros deben
de estar dimensionados para garantizar un tiempo de recirculación máximo
de 30 minutos.
Verificación de la calidad del agua
Semanalmente, el Servicio de
Medicina Preventiva realizará la medición del cloro libre residual y el
pH del agua de la piscina, siendo los niveles recomendados de 0.4 a 1.5
ppm de cloro libre a un pH entre 6.5 y 8.5. Mensualmente, el Servicio
de Medicina Preventiva recogerá una muestra de 1 litro de agua para la
determinación de los parámetros fisico-químicos y microbiológicos, con
la finalidad de conocer la efectividad del programa de mantenimiento y
desinfección de la piscina.
Limpieza y desinfección
Al finalizar la actividad diaria
de la piscina, debe de realizarse un tratamiento de choque con 10 ppm
de cloro libre residual durante un mínimo de 4 horas. Semanalmente se
realizará una limpieza de forma exhaustiva: debe cepillarse y limpiarse
el revestimiento del vaso. Y, al menos una vez al mes, debe vaciarse y
desinfectarse con un producto clorado.
BIBLIOGRAFIA RELACIONADA
| |  | Real Decreto 909/2001, de 27 de julio, por el que se establecen los
criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis. |
| |  | Real Decreto 1138/1990, de 14 de septiembre, por el que se aprueba la
Reglamentación Técnico-Sanitaria para el abastecimiento y control de calidad
de las aguas potables de consumo público. |
| |  | Legionelosis. Datos de España, diagnóstico de laboratorio y recomendaciones
para su prevención y control en instalaciones de edificios. Instituto
de Salud Carlos III. MSYC. |
| |  | Recomendaciones para la prevención y control de la legionelosis. Dirección
General de Salud Pública. MSYC. |
ANEXO 1.- ACTUACIONES
ANTE UN BROTE DE LEGIONELOSIS
Se deberá llevar a cabo una
serie de estudios epidemiológicos (descripción de las variables de persona,
lugar y tiempo que definen el brote), ambientales (inspección de las instalaciones
para detectar los puntos críticos) y microbiológicos (muestreo de los
puntos que indiquen los estudios epidemiológicos y ambientales para aislar
Legionella) con la finalidad de establecer la fuente de infección y poder
adoptar las medidas adecuadas para su control.
Independientemente del estudio,
en caso de brote de Legionelosis nosocomial se realizará una desinfección
de choque de toda la red, incluyendo el sistema de distribución de agua
caliente sanitaria.
Desinfección con cloro
Se clorará con 15 ppm de cloro
libre residual, manteniendo el agua por encima de 30º C y a un pH de 7-8,
durante 24 horas (alternativamente se podrán utilizar cantidades de 20
ó 30 ppm de cloro libre residual durante 2 ó 3 horas).
Posteriormente se neutralizarán,
vaciarán y limpiarán a fondo los depósitos, reparando las partes dañadas
y se llenarán con agua limpia.
A continuación se volverá a
clorar con 4-5 ppm de cloro libre residual, manteniendo la solución durante
12 horas. Esta cloración debería hacerse secuencialmente, es decir, distribuyendo
el desinfectante de manera ordenada desde el principio hasta el final
de la red. Es preciso verificar la distribución del cloro en toda la red.
Se debe neutralizar, vaciar
y volver a llenar con agua limpia.
Se realizará una limpieza y
desinfección de todas las partes desmontables (grifos y duchas) mediante
un cepillo duro y una solución con 20 ppm de cloro. Los elementos dificiles
de desmontar o sumergir se cubrirán con un paño limpio impregnado en la
misma solución durante también 30 minutos. 6. Es necesario renovar todos
aquellos elementos de la red en los que se observe algunas anomalías,
en especial aquellos que estén afectados por la corrosión o la incrustación.
Desinfección térmica
Se elevará la temperatura del
agua caliente a más de 70º C en el acumulador, dejando correr el agua
por todos los grifos un mínimo de 30 minutos y comprobando su temperatura,
que no deberá ser inferior a 60º C. Este procedimiento de deberá mantener
durante 12 horas.
Tras la aplicación de la desinfección
de choque, la instalación se mantendrá con un tratamiento continuado que
consistirá en: mantener 1-2 ppm de cloro libre residual de forma constante
en los puntos finales de la red, comprobando en los mismos el nivel de
cloro para el sistema de agua fría de consumo humano, y mantener la temperatura
entre 55º C y 60º C en todos los finales de red, comprobando en los mismos
la temperatura para el sistema de agua caliente.
Tratamiento
El tratamiento específico en
caso de brote de Legionelosis de las torres de refrigeración consistirá
en lo siguiente.
Se realizará una cloración
del agua del sistema hasta conseguir al menos 20 ppm de cloro libre residual
y se añadirá biodispersantes y anticorrosivos compatibles en cantidad
adecuada, manteniendo los ventiladores desconectados y, cuando sea posible,
las aberturas cerradas para evitar la salida de aerosoles.
Se mantendrá este nivel de
cloro durante 3 horas, comprobando éste cada hora y reponiendo la cantidad
perdida mientras está recirculando agua a través del sistema.
Posteriormente se debe neutralizar
el cloro y proceder a la recirculación del agua de igual forma que en
el punto anterior. Se vaciará el sistema y se aclarará con agua a presión. En este momento se procederá
a realizar las operaciones de mantenimiento mecánico del equipo y reparar
las averías detectadas.
Se limpiarán a fondo las superficies
del sistema con detergentes y agua a presión, y se aclararán. A continuación
se introducirá en el flujo de agua cantidad de cloro suficiente para alcanzar
20 ppm de cloro libre residual, añadiendo anticorrosivos compatibles con
el cloro, en cantidad adecuada. Se mantendrá durante 2 horas, comprobando
el nivel de cloro cada 30 minutos, reponiendo la cantidad perdida. Se
hará recircular el agua por todo el sistema, manteniendo los ventiladores
desconectados y las aberturas tapadas.
Se neutralizará el cloro y
se hará recircular el agua de igual forma que en el punto anterior. Finalmente,
se vaciará el sistema, se aclarará y se añadirá el desinfectante de mantenimiento.
Cuando este desinfectante sea cloro, se deberá conseguir un nivel de cloro
libre residual de 2 ppm mediante un dispositivo automático, añadiendo
el anticorrosivo compatible en cantidad adecuada.
Las piezas desmontables serán
limpiadas a fondo y desinfectadas por inmersión en una solución de agua
que contenga 20 ppm de cloro libre residual, durante al menos 20 minutos.
Las piezas no desmontables o de difícil acceso se limpiarán y desinfectarán
pulverizándolas con la misma solución durante el mismo tiempo. En caso
de equipos, que por sus dimensiones o diseño, no admitan la pulverización,
la limpieza y desinfección se realizará mediante nebulización eléctrica
utilizando un desinfectante adecuado.
Todas estas actividades se
realizarán por personal suficientemente entrenado, con todas las medidas
de seguridad necesarias, avisando a todos los usuarios para evitar posibles
accidentes. Estas medidas quedarán reflejadas en el Registro de mantenimiento
Posteriormente se continuará con las medidas de mantenimiento habituales.
ANEXO 2.- MUESTRAS AMBIENTALES PARA AISLAMIENTO
DE LEGIONELLA
Las muestras deberán recogerse
en envases estériles, resistentes a la rotura y con cierre hermético a
los que se añadirá un neutralizante, anotando en el momento de la toma
de muestra la Tª del agua y la concentración de cloro libre. Deberán llegar
al laboratorio lo antes posible, manteniéndolos a temperatura ambiente
y evitando temperaturas extremas.
Agua de la red
En la red de agua fría y caliente
se tomarán muestras de agua de los puntos terminales de la red, de alguna
de las habitaciones que no hayan sido utilizadas en los días previos al
muestreo, así como de algún servicio central. En la red de agua caliente
se deberán tomar muestras del agua de retorno. Se tomará aproximadamente
1 litro de agua mediante el siguiente procedimiento:
| |  | En primer lugar se abrirá el grifo o ducha suavemente para recoger los
primeros 100 ml de agua. |
| |  | Después se rascará el interior del grifo o ducha con una torunda que
se introducirá en el mismo envase con la muestra. |
| |  | Y finalmente se recogerá el resto de agua (hasta aproximadamente 1 litro)
con la finalidad de que arrastre los restos del rascado. |
Torres de refrigeración
En las torres de refrigeración,
condensadores evaporativos u otros aparatos de refrigeración que utilicen
agua en su funcionamiento y generen aerosoles, se tomará aproximadamente
1 litro de agua de la parte baja de la torre y de la bandeja, procurando
recoger restos de lodo o materia orgánica.
Depósitos
En los depósitos de agua caliente
y fría (acumuladores, calentadores, calderas, tanques, cisternas, aljibes,
etc.) se tomará aproximadamente 1 litro de agua de la parte baja de cada
uno de los depósitos. Si existieran materiales sedimentados se deberían
recoger parte de ellos y si existieran incrustaciones en la pared se deberían
rascar parte de ellas sobre la muestra.
En caso de un brote de Legionelosis,
dependiendo del estudio epidemiológico que se precise, se tomarán también
muestras de otras instalaciones como piscinas, pozos, sistemas de riesgo,
fuentes ornamentales, instalaciones termales, así como de otros equipos
que aerosolicen agua, como nebulizadores, humidificadores o equipos de
terapia personal. El número de puntos a muestrear dependerá del tipo de
instalación y su accesibilidad, y el volumen de agua a tomar dependerá
de la cantidad de agua utilizada en su funcionamiento.
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